El metabarcoding de ADN ambiental (eDNA) se está utilizando cada vez más para evaluar la biodiversidad marina, aunque su eficacia para detectar megafauna móvil y de baja densidad sigue siendo incierta. Este estudio evaluó la diversidad de tiburones y rayas mediante metabarcoding de ADN ambiental (eDNA) en 23 localidades del Mediterráneo español, incluyendo el mar de Alborán. Se detectaron once especies de elasmobranquios, algunas amenazadas según la UICN. La profundidad fue el principal factor asociado con la riqueza y composición de estas comunidades, mientras que la abundancia de lecturas no mostró relaciones claras con las variables ambientales. Los resultados destacan el potencial del eDNA como herramienta complementaria para el seguimiento y conservación de especies marinas raras y móviles. Se recomienda aumentar la replicación de muestreos, incorporar técnicas como qPCR/ddPCR y mejorar las bases de datos de referencia.
